TOXINA BOTULÍNICA

La aplicación de la toxina botulínica es el procedimiento estético más empleado en el mundo occidental. Se ha constituido como un tratamiento excelente para suavizar las expresiones más inestéticas de la mímica facial (envejecimiento, mal humor, cansancio, estrés, tristeza), y sus correspondientes arrugas de expresión.

Con la toxina botulínica, el rostro luce un aspecto más relajado, y conserva su naturalidad, frescura y luminosidad.


¿Qué es la Toxina Botulínica?

Es una toxina que, aplicada en pequeñas dosis, produce un efecto de relajación de los músculos faciales, logrando que las arrugas se atenúen o desaparezcan sin alterar la expresión natural de la cara.

Solo actúa sobre las líneas de expresión, y no sobre las arrugas causadas por el envejecimiento o por el sol. En España, su uso cosmético fue aprobado en el 2004 por la Agencia Española del Medicamento.


¿Es seguro?

Hasta la fecha no se ha descrito ningún efecto adverso grave como consecuencia de su uso en cosmética. La Toxina Botulínica, gracias a su acción relajante sobre los músculos, se lleva empleando desde hace más de 20 años para el tratamiento de alteraciones neurológicas y oftalmológicas, con gran seguridad y eficacia.

Actualmente millones de personas realizan este tratamiento con fines estéticos. En EEUU es el procedimiento estético más empleado, incrementándose su uso año tras año.

Es fundamental ponerse en manos de dermatólogos con experiencia en el empleo de este procedimiento.


¿Es doloroso?

Se trata de un procedimiento muy poco invasivo, y en absoluto doloroso, ya que se emplea una aguja muy fina (microaguja). Solo produce ligeras molestias, no siendo necesaria ningún tipo de anestesia.


Ventajas

· Resultados más naturales que la intervención quirúrgica. Debemos saber que el objetivo es "relajar", no "paralizar", por lo tanto, la mirada y la mímica facial no pierden el gesto natural.

· Sin problemas para nuestra salud.

· Dura unos minutos, y el paciente puede continuar de manera inmediata con su vida normal.

· Rapidez de efecto: la relajación muscular, y por tanto, la desaparición de las arrugas superficiales de la piel, comienza a producirse a partir de las 48h de la infiltración de la Toxina Botulínica. El resultado es a partir de los 7 días.

· Sin test de alergia.

· Cualquier efecto adverso es reversible: el enrojecimiento en el lugar de la inyección desaparece en cuestión de minutos o en pocas horas. Raramente puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de punción, que desaparece en pocos días.